Nacida y criada en Foz do Iguaçu, hija de paraguayos, la Dra. Melinda Mallorquin Cabral lleva en su historia la influencia de diferentes culturas, que se refleja también en su fluidez en portugués, español e inglés.
Su elección por la Medicina nació de una experiencia familiar que la marcó: la pérdida temprana de su hermana Carol, a los dos años de edad. Esa vivencia despertó el deseo de seguir una profesión dedicada al cuidado de las personas y se convirtió en una de las grandes motivaciones de su trayectoria.
El camino hasta la Medicina estuvo marcado por la determinación y la perseverancia. Después de terminar el colegio, se mudó a Florianópolis, donde se preparó para los exámenes de ingreso. Llegó a cursar dos años de Administración, pero no renunció al sueño de ser médica. Tras años de dedicación, consiguió su lugar en la Universidad Federal de Pelotas (UFPel), donde se recibió en 2017.
Después de recibirse, volvió a su ciudad natal, donde hizo la residencia médica en Radiología y Diagnóstico por Imágenes en el Hospital Ministro Costa Cavalcanti, actual Hospital Itamed. Desde entonces, forma parte del equipo de Vita Imagem.
En la Radiología encontró una especialidad que une tecnología, conocimiento y cuidado. Cree en la importancia del diagnóstico por imágenes en todas las etapas de la salud, desde la prevención y la detección precoz de enfermedades hasta el seguimiento de los tratamientos.
Actualmente atiende en la Torre Marechal, en el Hospital Unimed y en el Hospital Itamed, donde realiza estudios de tomografía computada, ecografía general y con Doppler, ecografía obstétrica y morfológica, mamografía y radiografías.
Fuera de la Medicina, su mayor alegría es la familia, especialmente sus hijos, Miguel y Lara, que transformaron su manera de ver la vida y sus prioridades.
Apasionada por los animales desde la infancia, siempre tuvo un cariño especial por los perros, sobre todo por los que encontró en la calle y terminó adoptando.
El deporte también forma parte de su historia. Ya practicó surf y representó a Foz do Iguaçu en básquet. Hoy encuentra en el gimnasio y en el beach tennis una forma de cuidar su salud física y mental, además de cultivar buenas amistades. En los momentos más tranquilos, le gusta estar con la familia, cuidar las plantas y disfrutar los pequeños placeres del día a día.
Su trayectoria está marcada por la perseverancia, el amor por la familia y la convicción de que la Medicina va mucho más allá de los estudios: es también una forma de cuidar a las personas.