La densitometría ósea mide la densidad mineral de los huesos. Es el principal estudio para diagnosticar y controlar la osteopenia y la osteoporosis, condiciones en las que los huesos se vuelven más frágiles y propensos a fracturas. Como la pérdida ósea es silenciosa, el estudio es la forma de descubrirla antes de una fractura.
Quién debe hacerla
- Mujeres a partir de los 65 años.
- Hombres a partir de los 70 años.
- Antes de eso, personas con factores de riesgo, a criterio del médico.
Factores de riesgo
- Posmenopausia.
- Problemas de tiroides.
- Antecedentes familiares de osteoporosis.
- Tabaquismo y sedentarismo.
- Enfermedades reumáticas, cálculos renales o enfermedades gastrointestinales.
- Uso continuo de corticoides.
Cómo es el estudio
Es rápido, no duele y usa una dosis muy baja de radiación. Usted queda acostado mientras el equipo pasa sobre las regiones evaluadas, generalmente la columna y el fémur, que son las zonas más afectadas por la osteoporosis.
Preparación
- Aliméntese normalmente: no necesita ayuno.
- No tome suplementos de calcio al menos 48 horas antes.
- Use ropa sin cierres, hebillas ni botones de metal.
- Informe si hizo recientemente algún estudio con contraste o de medicina nuclear.
Cómo leer el resultado
El informe compara su densidad ósea con la de un adulto joven sano (el llamado T-score) y con la de personas de su edad (el Z-score). En general, un T-score hasta −1 se considera normal; entre −1 y −2,5 indica osteopenia; y −2,5 o menos indica osteoporosis. Quien interpreta el resultado y define el tratamiento es su médico.
Contenido informativo. No reemplaza la orientación de su médico.